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Mostrando entradas de enero, 2016

El gobierno en la iglesia.

Uno de los grandes errores cometidos en la historia por el pueblo de Dios (Israel y la Iglesia —en nuestra interpretación ambos son lo mismo—), es el adoptar los modelos humanos de gobierno como forma justa de administración social. En tiempos del profeta Samuel, el sistema monárquico, y en tiempos presentes la democracia. Es bueno aclarar, que no estamos en desacuerdo con ninguno de ellos, pues creemos que lo más sensato que puede hacer el hombre para que su nación exista, sobre todo cuando lo hace al margen de Dios, es buscar la vía mejor. Por otra parte, creemos que entre ambas la democracia es la forma más lógica de gobierno, donde la justeza y la equidad social mejor se pueden manifiestan secularmente. Pero en asuntos espirituales, con respecto al Reino de Dios, esta forma simplemente no funciona.   Democracia es la unión de dos palabras griegas: Demos ʻpuebloʼ y Kratos ʻpoderʼ. Es así que significa: «el poder en manos del pueblo». Ahora, si entendemos que el nuevo nacimiento exp…

Conociendo la verdad sobre la «Santa Cena».

En los primeros siglos del cristianismo la iglesia celebraba varios eventos. Dos de ellos: Ágape refiriéndose a la ʻcomuniónʼ y Pésaj a la ʻPascuaʼ; por su gran parecido llegaron a fusionarse en lo que tradicionalmente la iglesia ha llamado: «Santa Cena». Muchas iglesias mantienen esta tradición histórica, y la entienden como una oportunidad para reconocer el sacrificio de Cristo e ilustrar la comunión entre los hermanos. Para entenderlo mejor dicha fusión debemos explicar ambos por separado. El Shabbat era el día regular de adoración para Israel, el cual contaba de dos partes: Una en la noche del viernes consistente en una cena familiar, y otra al siguiente día con oraciones, lecturas, el compartir vino y pan leudado (Kidush-Hamotzi), que concluía con una cena comunitaria. Este «partimiento del vino y pan» del Shabat, que era su momento más importante, sumado al desconocimiento de lo que diferencia a una reunión de la otra años después fue lo que hizo que se pareciera tanto al vino y …

Un pequeño recorrido por el tema del bautizo.

Algunos ven el bautizo como un ritualismo bonito, pero nada necesario para andar en la vida cristiana. ¿Siempre pensó así el cristianismo? ¿Tendremos libertad para cambiar lo que nosotros heredamos? ¿Hubieran estado de acuerdo con nosotros aquellos que nos precedieron? ¿El evangelio que no inventamos nos autoriza a hacer modificaciones de este tipo? Echemos un vistazo a cómo la iglesia interpretaba la práctica del bautizo en los primeros siglos. En este tiempo el evangelismo era ejecutado como un paquete y el bautismo y discipulado iban juntos. Algunos textos bíblicos del primer siglo nos lo corroboran: «Por tanto, id, y haced discípulos a todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo; enseñándoles que guarden todas las cosas que os he mandado; y he aquí yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo. Amén» (Mt 28:19) «El que creyere y fuere bautizado, será salvo; mas el que no creyere, será condenado» (Mr 16:16). «Pedro les dijo…

La santidad conviene a la iglesia.

«Tus testimonios son muy firmes; la santidad conviene a tu casa, oh Jehová, por los siglos y para siempre» (Sal 93:5).Cuando vemos las exigencias divinas hechas al hombre con respecto a la santidad: «(…) escrito está: Sed santos, porque Yo soy santo» (1P1:16), nos damos cuenta que Él lo hace porque implica la demostración humana del amor a su Creador. De la misma manera que un joven va a recibir una respuesta positiva de su amada en cuanto a sus exigencias, únicamente por la motivación que produce su amor a ella. Es así que entendemos que el cristiano no es solamente el que una persona vaya a la iglesia, que lea la Biblia, que crea en Dios o el profesar una religión; sino que es cuando una persona ama a Dios y está dispuesta a vivir según sus estándares. El cristiano está sentimentalmente vinculado y comprometido con Dios, porque le interesa lo que a Él le interesa, lo que piensa y valora. Su meta es agradar completamente al Dios que ama. Una persona indiferente ante el llamado a la s…

Una vida enteramente consagrada.

Dios llama a los pecadores a la salvación, pero a los cristianos les llama a la consagración. Muchos sienten el deseo de encontrar experiencias más profunda en Dios, de estar llenos del Espíritu Santo y llegar a ser usado por Él, pero es necesario que los cristianos comprendan que la clave está en la consagración. Consagración expresa el «hacer Santo» algo a algo específico. Pero debemos entender que en Dios todo es sagrado, tanto Su gloria como Sus propósitos. Sin embargo, donde se encuentra el pecado hay una corrupción inherente a la maldad. Esta realidad nos permite entender que en el mundo espiritual todo no es santo. Por eso muchas personas odian a Dios, o al ser humano, o hacen brujería, o se dedican a su auto-realización, a la idolatría y a cuanta cosa no tiene nada que ver con el Creador. Estos han caído en la trampa del desconociendo sobre la realidad del mundo espiritual dividido en una parte santa y otra pecaminosa. La diferencia entre ambos no radica en el tema de la consag…

Vivir y andar como Jesús vivió.

La Biblia nos enseña que Satanás se introdujo en el paraíso y con él pensamientos, aspiraciones y planes que entraban en contradicción con la armonía que existía entre ellos y su Creador. Adán y Eva fueron desleales en su manera de sentir y actuar para con Padre. Se transformaron así en pecadores, o sea,  en personas con una condición anormal de su naturaleza y personalidad. Cuando un organismo vivo se enferma todos los procesos en sí mismo se alteran y la relación órganos/funciones se desequilibra. De igual manera, cuando el pecado está operando en la naturaleza y la personalidad del hombre hay una alteración, un desequilibrio en todo su ser. Por eso, dice la Biblia, que el hombre lo que más debe cuidar es su corazón, y éste como centro de sus intenciones: «Sobre toda cosa guardada, guarda tu corazón; porque de él mana la vida» (Pr 4:23). Ahora podemos entender, que la vida interior es la que produce la vida exterior y si la primera está alterada la segunda también lo estará. Es por es…

El educar a hijos nacidos dentro de la fe.

«Instruye al niño en su camino, y aun cuando fuere viejo no se apartará de él» (Pr 22:6). «Pero Jesús dijo: Dejad a los niños venir a mí, y no se lo impidáis; porque de los tales es el reino de los cielos» (Mt 19:14). Uno de los retos más grande para el cristiano es el trasmitir la fe a sus hijos. El asunto radica en que las primeras generaciones de cristianos incorporan más fácil a su vida los valores y hábitos espirituales, pues al salir del pecado este rechazo les obliga a abrazar el cristianismo de forma radical. En el caso de las segundas generaciones, que crecen en un hogar cristiano, este rechazo al pecado no les nace de su repudio al pecado en s'i, sino de la enseñanza que reciban de sus padres. Sabemos que la experiencia de salvación es para todos "necesaria" y esto implica arrepentimiento, pero la pregunta que muchos adolescentes se hacen es: ¿de qué tengo que arrepentirme si en mi casa yo he crecido en bendición y haciendo todo lo que ha Dios le agrada? Por otra…

El hábito de un tiempo devocional diario con Dios.

A diferencia del hábito de un día de reposo, el tiempo devocional es el que se aparta cada día para Dios. Algunos creen que la mañana es mejor, otros la noche. La realidad es que la iglesia ha perdido mucho de este hábito y la consecuencia ha sido el ritualismo de algo no bíblico y dificil de hacer o el enfriamiento de no hacer nada. La Biblia recomienda un mínimo de tres veces al día. Esto se sabe a partir de lo que hacían:  Abraham, agradecía y se encomendaba al Padre Celestial en la mañana. A este tiempo se le llama Shajarit. Se sabe por el texto: «Y subió Abraham por la mañana al lugar donde había estado delante de Jehová» (Gn 19:27). 
Isaac, tenía el coraje de detenerse a la mitad del día y adorar al Eterno. A esto se conoce como Minjá. Se sabe por el texto: «Y había salido Isaac a meditar al campo, a la hora de la tarde; y alzando sus ojos miró, y he aquí los camellos que venían» (Gn 24:63). Jacob, quien recibió en la noche una visión de Dios por su costumbre de antes de dormir or…

El Hábito de tener un Shabat ʻReposoʼ con Dios.

Dios nos ha dado un día para dedicarlo a Él, a nosotros y a nuestra familia en medio de los quehaceres de la semana. Este se llama ShabatʻReposoʼ. El señor Jesucristo nos enseñó que Dios había creado algo muy especial para el hombre llamado Reposo: «El día de reposo fue hecho por causa del hombre, y no el hombre por causa del día de reposo» (Mr 2:27), sin embargo, el hombre lo ha malinterpretado pensando que él debía someterse a lo que se puede y no se puede ese día. En un principio Dios creó el reposo, no porque Él lo necesitara, sino para enseñar algo muy especial al ser humano, la necesidad de parar en sus quehaceres para dedicar tiempo a esa parte espiritual que está en él. «Y acabó Dios en el día séptimo la obra que hizo; y reposó el día séptimo de toda la obra que hizo» (Gn 2:2). Dios no amaneció el día séptimo reposando; sino que Él lo estaba creando, o sea, estaba desarrollando una acción que necesitaba su gestión propia. Jesús también dice en el texto de Mateo que este día fue «

El gran enemigo de la espiritualidad es la religiosidad o legalismo.

Toda buena interpretación del texto bíblico tiene su base en la "Gracia de Dios". Siempre que se saque a la Palabra de Dios del contexto de la Gracia de Dios se va a convertir a esta en una religión legalista, o como consecuencia de este legalismo en una filosofía liberal. Todo lo que Dios ha hecho con el hombre hasta aquí se debe a este concepto de la Gracia de Dios. La salida de Adán del Edén, el sobrevivir de Noé al diluvio, el llamado a Abraham, la Ley a Moisés y la acción salvífica de Cristo, todo se debe a la Gracia de Dios. Pero cuando se elimina este concepto todas esas bendiciones comienzan a ser mal interpretadas. Entonces la salida del Edén es un castigo, el sobrevivir al diluvio es una casualidad, el llamado de Abraham es un fanatismo, la Ley es una solución para salvarse y la vida Cristiana es un liberalismo. Dios es amor y su gracia es consecuencia de ese Ser el amor. Así que todas esas situaciones que hemos citado y todas las otras que narran la Biblia y la hi…

El mandato apostólico en cuanto a la madurez espiritual.

«No os embriaguéis con vino, en lo cual hay disolución; antes bien sed llenos del Espíritu (...)»  (Ef 5:8). Todo verdadero creyente que es salvado por Jesús ha recibido al Espíritu Santo. Somos regenerados con su poder, y sellados por Él para el día de la redención. Su testimonio en el corazón nos asegura en la calidad de los hijos de Dios, a la vez que nos da un anticipo de las glorias inefables que nos esperan en la presencia del Señor. Ser llenos del Espíritu no es recibir más como agua en un vaso, sino entregarse más para que Él controle y sea el centro de la vida. Es por esto que muchas veces no estamos «llenos del Espíritu». Hay ciertas faltas que el creyente puede cometer en contra del Espíritu Santo. Lo puede "contristar" (Ef 4:30) y lo puede "apagar" (1Ts 5:19) ·De acuerdo con el contexto, entendemos que el primero consiste en ceder «al viejo hombre que está viciado conforme a los deseos de error». La mentira, la ira, el hurto, la pereza, el egoísmo, las pala…

Ser cristiano maduro es actuar en la plenitud del poder del Espíritu Santo.

El termino para entender mejor la plenitud en Dios es: "Unción". Ésta lleva al cristiano a entender la necesidad del actuar de Dios en su vida y en la iglesia. Por lo que no habrá jamás un verdadero cristiano que no posea la unción. Sin unción del Espíritu Santo no habrá frutos cristianos en su vida. La pregunta entonces sería: ¿Qué es la unción? En la antigüedad existían tres tipos de unción: la ordinaria (la dada a un huésped, a un amigo etc.), la sagrada (dedicar el objeto o la persona a Dios) y la médica (la aplicada a enfermos). En todos los casos era el de "empalagar" a la persona, ya fuere de aceite o de ungüentos de hiervas aromáticas. 
En Cristo, la unción que recibimos es la presencia del Espíritu Santo y ocurre directamente en el espíritu del creyente. Es lo que va a elevar la vida humana a niveles espirituales más altos, a la semejanza de la santidad de Cristo en el creyente. Esto es excelente, pero muchos no perciben que habrá una lucha entre sus apetenc…